Desde hace unos años a esta parte, la etiqueta “ecológico” luce en el packaging de muchos productos alimenticios que encontramos cada día en el supermercado. Sin ir más lejos, uno de ellos es el aceite, distinguiéndose ahora entre el aceite convencional y el aceite ecológico.
Ambos cumplen la misma función culinaria, pero su origen y su sistema de producción difieren de manera significativa como hoy te vamos a contar. Aunque el objetivo de este artículo va un paso más allá: una vez utilizados para cocinar o freír, saltear o confitar, ¿pueden reciclarse juntos en el mismo contenedor de aceite usado o no?
Resolver esta cuestión exige comprender primero qué distingue a cada tipo de aceite y, después, analizar qué ocurre con ellos cuando se convierten en residuos. ¡Vamos a ello!
Diferencias básicas entre el aceite convencional y el aceite ecológico
El aceite convencional procede de cultivos agrícolas sometidos a prácticas habituales de la agricultura intensiva o integrada. Esto implica el uso de fertilizantes de síntesis, fitosanitarios autorizados y técnicas productivas orientadas a maximizar el rendimiento.
Por el contrario, el aceite ecológico proviene de explotaciones certificadas conforme a la normativa europea de producción ecológica que prohíbe el empleo de pesticidas y abonos químicos de síntesis, limita determinados insumos y exige trazabilidad completa desde el campo hasta el envasado.
La diferencia, por tanto, radica en el modelo agronómico y en el control del proceso productivo, no en la naturaleza química básica del aceite en sí.
¿Se pueden reciclar juntos tras usarlos en la cocina?
Desde el punto de vista de su composición química, ambos aceites son prácticamente iguales, constituidos mayoritariamente por triglicéridos (glicerol y ácidos grasos).
Tras su uso culinario, ambos experimentan procesos similares de degradación térmica y oxidativa que dan lugar a la formación de compuestos polares, polímeros y productos de oxidación. Una vez convertidos en residuos, su comportamiento físico y químico es equiparable.
Por este motivo, sí pueden reciclarse juntos en el mismo contenedor específico para aceites vegetales usados de cocina.
Las plantas de tratamiento no distinguen entre origen ecológico o convencional, ya que el destino principal de este residuo es su valorización para la producción de biodiésel mediante procesos de transesterificación o de otros productos como barnices, detergentes, velas…
En todo caso, quédate con la idea de que lo importante para el reciclaje no es el sistema agrícola de procedencia, sino que se trate exclusivamente de aceites vegetales usados y que no estén contaminados con agua, restos sólidos u otras sustancias impropias.
Como te hemos contado hace tiempo, no pasa nada por mezclar aceites usados siempre que sean todos vegetales (oliva, girasol, coco…), pero nunca se deben juntar con otros aceites minerales, lubricantes o industriales.
¿Te unes a esta iniciativa?
Recuerda entonces que para un correcto reciclaje de aceites usados, sí puedes reciclar en el mismo contenedor el aceite convencional y el aceite ecológico.
Lo esencial no es separarlos entre sí, sino asegurar su correcta recogida y depósito en los contenedores autorizados que te dejarán empresas como la nuestra de recogida de aceite usado de hostelería en Madrid.
Y si aún no lo haces y quieres unirte a este gesto y comenzar a reciclar el aceite usado de cocina, contacta con Reacus: somos una de las empresas autorizadas oficialmente en Madrid para recoger, tratar y reciclar aceites de cocina usados en domicilios particulares, comunidades, hostelería…

