Tanto en la cocina doméstica actual como en la industria agroalimentaria, el aceite de semillas ha ido ganando popularidad hasta ocupar un lugar destacado en el mercado, a pesar de seguir siendo una opción alternativa e incluso desconocida para muchos.
Precisamente para estos últimos, los que no tienen muy claro de qué aceite hablamos, va dirigido este nuevo post en el que explicaremos cómo es este aceite, cuántos tipos hay o cómo debe reciclarse adecuadamente. ¡Comenzamos!
¿Qué es el aceite de semillas?
El aceite de semillas es un aceite vegetal que engloba a todos aquellos aceites que se obtienen mediante la extracción de lípidos contenidos en las semillas de determinadas plantas.
A diferencia de otros aceites vegetales, como el aceite de oliva, que procede del fruto completo de la oliva, en este caso la materia prima es exclusivamente la semilla.
Su obtención puede realizarse por prensado mecánico, por extracción con disolventes o mediante una combinación de ambos procesos, seguida de etapas de refinado que garantizan su estabilidad, seguridad alimentaria y aptitud para el consumo humano o industrial.
Tipos de aceite de semillas más comunes
Existen numerosos tipos de aceites de semillas, cada uno con propiedades específicas según su origen vegetal y su composición en ácidos grasos. Entre los más habituales destacan:
- Aceite de girasol: se obtiene de las semillas de girasol, es uno de los más utilizados por su sabor neutro y su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados.
- Aceite de soja: muy empleado en la industria alimentaria, procede de la semilla de soja y presenta un perfil graso equilibrado.
- Aceite de maíz: se extrae del germen del maíz y una de sus principales peculiaridades es su estabilidad térmica.
- Aceite de colza o canola: destaca por su bajo contenido en grasas saturadas y su versatilidad culinaria.
- Aceite de sésamo: procedente de semillas de sésamo, se utiliza tanto en cocina como en aplicaciones tradicionales y cosméticas.
Cómo se recicla correctamente el aceite de semillas
El reciclaje del aceite de semillas que vas a hacer en casa es igual al reciclaje de otros aceites vegetales como puede ser el de oliva. Pero ojo, aunque no es estrictamente necesario, sí es aconsejable reciclarlo de forma separada y diferenciada del resto.
Como ya te hemos contado en este artículo, aunque se pueden mezclar para su reciclado distintos aceites si todos son vegetales, siempre será mejor no hacerlo ya que cada uno presenta características químicas distintas que condicionan su posterior tratamiento.
En general, cuando se usan distintos aceites vegetales en la cocina podrían reciclarse juntos, pero siempre será mejor separarlos porque la mezcla dificulta los procesos de regeneración y puede inutilizar el residuo para determinados usos industriales, como la fabricación de biocombustibles o productos oleoquímicos.
El aceite de semillas debe almacenarse en recipientes adecuados, estancos y resistentes sin mezclarlo con otros aceites como el de oliva o coco. Y una vez almacenado, acudir siempre a empresas autorizadas oficialmente para la gestión de este residuo como es el caso de Reacus.
Ya sabes que contamos con los permisos, infraestructuras y controles para garantizar un tratamiento seguro, trazable y conforme a la normativa vigente del aceite de cocina usado. Reciclarlo correctamente no solo evita impactos negativos en el medioambiente, como la contaminación de aguas y suelos, sino que permite valorizar un residuo que, bien gestionado, puede transformarse en nuevos recursos útiles para la sociedad.
Llámanos si buscas una empresa para la recogida de aceite usado de cocina en Madrid y nuestro equipo se encargará de contactar posteriormente contigo para explicarte nuestro proceso de trabajo y las recompensas que puedes llevarte por este gesto.

